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Aliaga en la red

Cajón de sastre

Los cinco barrios de Aliaga acceden a las nuevas tecnologías

 

una vista de Aliaga

Los cinco barrios pedáneos de Aliaga contarán este año con equipos informáticos de última generación. El concejal delegado de Asuntos Sociales del Ayuntamiento de Aliaga, Sergio Uche, mantenía recientemente un encuentro con el delegado territorial del Gobierno de Aragón en Teruel, José Miguel Espada, para lograr la financiación necesaria para la adquisición de esos cinco equipos multifunción que estarán integrados por pc , impresora, fotocopiadora y escaner.

El Ayuntamiento de este municipio aprobaba a finales del pasado año solicitar una subvención al Gobierno de Aragón para poder acercar las nuevas tecnologías a la población rural y delegaba las gestiones al concejal delegado de Asuntos Sociales. Tras el encuentro, se acordó la concesión de una ayuda de 4.000 euros que asumirá en este 2011 la Delegación Territorial.

(Encontrado en la web http://ecodeteruel.es - 15-2-2.011)

UN PASEO MATINAL

UN PASEO MATINAL

 Volver a La Clara en una fresca mañana de finales del verano es un viaje hacia un auténtico oasis natural sólo reservado a unos pocos. Volver a este rincón de Aliaga es embeberse de belleza natural y disfrutar de una sinfonía plural de colores, aromas y sonidos. Volver a surcar este sinuoso camino, dejando a la izquierda un regato claro y cristalino, es disfrutar por unos instantes de un tiempo detenido, asilenciado. Te acercas a uno de los rincones más pintorescos de tu pueblo el domingo por la mañana y vuelves a disfrutar de un sol que acaricia, de una brisa que cosquillea, de un silencio que traspasa todas las fronteras. Dejas la bicicleta al borde de la carretera que conduce a Miravete de la Sierra y comienzas a caminar entre chopos, carrascas, sabinas y algún enebro. El camino serpentea y, como lo conoces casi de memoria, no te resulta pesado. Después de avanzar unos quinientos metros, contemplas la cascada que no cesa de entonar sobre el verde del musgo y sobre la piedra humedecida una eterna canción de sosiego y fugacidad heraclitiana. Contemplas el fluir del agua durante unos minutos. Unos buitres merodean en el horizonte nítido y azulado. El aroma de las plantas lo inunda todo. Las mariposas pregonan su libertad y, bajo el agua cristalina, dicen que aún queda algún cangrejo autóctono, incontaminado. Regresas de La Clara con los sentidos inundados de este plácido amanecer dominical. Te has saturado de luz, de claridad, de verdor. Te has embebido, un año más, de lo más natural. Este año el agua y la humedad lo dominan todo. El verano ha pasado sólo de puntillas por este bello rincón tan admirado por los habitantes de Aliaga y por todos los que disfrutan de su entorno.

(Encontrado en el blog josemarco.blogia.com el 9-9-2.010)

IMAGEN, IMAGINACIÓN Y TEXTO

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    La biblioteca municipal de Aliaga lleva ya diez años organizando unas actividades culturales y literarias durante la segunda quincena de agosto. Niños, jóvenes y adultos participan activamente en diversos talleres, charlas o conferencias de todo tipo.

     Una de las actividades programadas es un taller de creación literaria que coordina año tras año la poeta Rosa María Ayora. Este año se trataba de escribir en poesía o en prosa a partir de la contemplación de una fotografía o un dibujo. Todos los participantes tuvimos en cuenta la importancia de la imaginación para transformar la imagen en algo sugerente y creativo. En mi fotografía aparecía una visión crepuscular del Monasterio de Rueda (Zaragoza) con su torre erguida y solitaria. A raíz de su contemplación escribí estos versos:

                                              Erguida y empujada por los siglos

                                             surges desde el silencio aureolado

                                             por una soledad suave y fecunda

                                             al filo del ocaso.

     A continuación trabajamos en grupos de tres personas e intentamos crear un camino inverso: del texto a la imagen. A pesar de no ser buenos dibujantes, logramos plasmar en un pequeño dibujo lo que nos sugería este hermoso poema:

                                                            ALAS

                                                Déjame ignorada

                                                como a la amapola,

                                                como al pajarillo,

                                                como a la crisálida.

                                            Hasta que me convierta

                                                en luciérnaga y sean

                                                alas mis palabras.


(Encontrado en el blog josemarco.blogia.com - 20-8-2.010)

HACIA EL PUERTO DE MAJALINOS

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     No había estado todavía en el puerto de Majalinos desde el pavoroso incendio que asoló esta hermosa zona de Teruel hace poco más de un año. En poco menos de hora y media hemos recorrido en bicicleta los veinte kilómetros que separan este puerto de Aliaga. Ha sido un recorrido por una carretera sinuosa y empinada. Ha sido un trayecto que no me ha dejado indiferente. Nos hemos detenido varias veces en algunos recodos del camino. No hemos podido evitar la contemplación de la Muela Cerra, despojada de vegetación, casi huérfana de vida. Eso sí, cubierta de una fina capa de hierba y coronada por algunos pinos que, casi milagrosamente, se salvaron de las llamas de aquellos días de julio de 2009. Tenía muchas ganas de llegar a La Cañadilla - barrio pedáneo de Aliaga - y contemplar cómo están después de un año las casas, los cultivos, las huertas, los bancales, los pequeños pinares. Y, como soy optimista por naturaleza, he respirado con alivio cuando he avistado un pequeño núcleo rural pintoresco. Como se observa en la fotografía, La Cañadilla parece que quiere renacer de sus cenizas, de días de desolación, de noches interminables. Curiosamente, en el camino hacia el último recodo que culmina en el puerto de Majalinos, hemos observado que los pinos que se salvaron de la quema son los que están más cerca de núcleos habitados, de campos de cultivo, de pequeños corrales. Pero lo más crudo, lo más desolador, es el último kilómetro de ascenso al puerto. Aunque ha desaparecido la ceniza y el olor a quemado, quedan todavía los esqueletos de los pinos, los restos de las sabinas calcinadas, las huellas de los enebros. Todo quedó arrasado. Hay mucha tarea pendiente para el futuro. Me ha sorprendido que ni siquiera hayan cambiado las señales de tráfico. Desde más de mil cuatrocientos metros se puede contemplar Ejulve, la Zoma y gran parte del valle que llega hasta la Venta de La Pintada. Se ven algunos brotes verdes pero eo paisaje, como un ave fénix, tardará aún unos años en recobrar un aspecto aceptable. Afortunadamente, hemos pasado de la desolación a la tristeza. Eso sí, con un pequeño y silencioso alivio.

(Encontrado en el blog josemarco.blogia.com - 12-8-2.010)

AGOSTO EN ALIAGA

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     Durante el mes de agosto, Aliaga presenta una fisonomía diferente. La animación de sus calles contrasta con la soledad del resto del año. Porque en Aliaga, al igual que en otros pueblos de Aragón y de España, durante este mes se suceden los reencuentros, las semanas culturales, los actos lúdicos y festivos.

     Agosto se despereza cada mañana y se resiste a ese fluir efímero de los días. Porque a la belleza del entorno se une un clima envidiable, sobre todo por las noches. Los paseos por la vega o el cascajar hasta el camping bajo un cielo tapizado de estrellas son la mejor medicina contra el estrés o el cemento urbano.

    Este mes parece que hay más gente en Aliaga que otros años. Al menos, esa es mi impresión. No sé si será la crisis, el calor agobiante de otras zonas o el atractivo turístico de este pueblo tan pintoresco.

    A todos nos gustaría que se eternizaran ciertos momentos, ciertas vivencias, ciertas celebraciones. Mientras escribo en la biblioteca, compruebo cómo niños, jóvenes y adultos consultan libros, leen la prensa o navegan por la red. Porque la cultura también está presente en Aliaga durante este mes. La Asociación de Jubilados y Pensionistas celebró la semana pasada unas Jornadas Culturales y el barrio de la Aldehuela prepara también unos días festivos y lúdicos. Es el contrapunto de la vida de las ciudades que, durante el próximo fin de semana, se quedarán semivacías.

    De momento, habrá que aprovechar el latido de la tarde, la dulzura del crepúsculo y ese ambiente inusual que a todos nos gustaría se prolongara unos meses más.

(Encontrado en el blog josemarco.blogia.com el 11-8-2.010)

IMPRESIONES

IMPRESIONES

AL FILO DEL VERANO

Como otros fines de semana, aprovechas la mañana soleada del domingo para pasear por las riberas del Guadalope. El agua fluye alegre, presurosa. Las lluvias de la primavera han alimentado el cauce de este río que suele tener problemas de estiaje.  Antes de iniciar tu recorrido bajo la sombra generosa de los chopos cabeceros, contemplas el pueblo desde las eras. La panorámica presenta un elemento nuevo, ocasional: una plaza de toros portátil que ha servido de lugar de encuentro para todos los aficionados durante las fiestas de San Juan, de gran tradición y arraigo en Aliaga. Los toros embolados, las vaquillas y el concurso de recortadores se han celebrado sobre la verde hierba del campo de fútbol, convertido durante unos días en ruedo improvisado. La gente ha disfrutado durante dos días con estos festejos. Eso sí, los toros y las vaquillas se han encontrado más cómodos en su terreno, como si estuvieran en el campo.

     Mientras te encaminas a la fuente de La Cedrilla, contemplas el paisaje primaveral. A pesar de que el calendario señala los primeros días del verano, todavía perduran las tormentas y la brisa fresca de las mañanas. Los árboles sonríen satisfechos. Algunos aún sobreviven, a pesar de la crudeza de los largos inviernos. Los que se encuentran enfrente del molino, fueron plantados hace cuatro décadas por los escolares del pueblo. En la ladera de las montañas, uno pinos jóvenes muestran toda su lozanía y las sabinas salpican la aparente aridez de algunas colinas pedregosas. Al filo del verano, todo se conjura para afrontar tres meses de temperaturas más altas, de crepúsculos dulces y dilatados, de noches interminables bajo el fresco rumor de la madrugada. La fiesta de San Juan marca un antes y un después en el devenir del pueblo. Y el mayo, como testigo mudo, dará la bienvenida a los vecinos y visitantes hasta que el verano vaya declinando, poco después de las fiestas de septiembre en honor de la Virgen de la Zarza.

(Encontrado en el blog josemarco.blogia.com - 27-6-2.010)